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Asunción de la Virgen

By agosto 12, 2021Noticias

La Virgen María nos anima  a valorar lo bello y lo bueno que hay en la vida, y a dar gracias a Dios por ello.

El domingo 15 de agosto nuestra Iglesia celebra la Asunción de la Virgen María, dogma proclamado por el papa Pio XII en 1950, que reconoce que María subió al cielo en cuerpo y alma.
En la Asunción de María al Cielo, celebramos una conquista infinitamente más grande. La Virgen ha puesto sus pies en el paraíso: no ha ido solo en espíritu, sino también con el cuerpo, toda ella. Este paso de la pequeña Virgen de Nazaret ha sido el gran salto hacia delante de la humanidad. (Papa Francisco)
La solemnidad de la Asunción, es el signo elocuente de que no sólo el alma sino también el cuerpo son “un regalo muy preciado” (Gn 1,31), hasta el punto de que, como en la Virgen María, nuestro cuerpo y alma serán recibidos en el cielo.
El cántico del Magníficat es una oración católica que proviene del Evangelio de Lucas (Lucas 1:46-55):
“Mi alma glorifica al Señor mi Dios
y mi alma se alegra en Dios mi salvador,
porque ha mirado la humildad de su sierva
desde ahora me llamarán dichosas todas las generaciones
porque grandes cosas ha hecho Dios por mí
su nombre es santo
y su misericordia es eterna”
La Virgen María, con su Magnificat, nos enseña a alabar a Dios. Es una invitación a través de la cual Ella, que hoy contemplamos en la gloria, nos anima a valorar lo bello y lo bueno que hay en la vida, y a dar gracias a Dios por eso.
Encomendémonos a Ella pidiéndole que nos ayude a recorrer el camino de la vida sabiendo reconocer las grandes cosas que Dios realiza en nosotros y a nuestro alrededor, especialmente en este tiempo que nos ha tocado vivir.
Equipo de Pastoral