Han sido días complejos para el país, múltiples conflictos emergen de la ciudadanía, fuimos testigos de movilizaciones gigantescas en los últimos días, violencia, análisis de diferentes sectores buscando una salida a la crisis que nos afecta como país, posiblemente las causas de esto subyacen en años de descontento acumulado por amplios sectores; como colegio condenamos la violencia; nuestro proyecto educativo propende a la formación integral de nuestros alumnos para que sean un aporte en la construcción de una mejor sociedad para todos, hemos promovido la reflexión y la acción propositiva, que encuadre la crisis, contenga todas las miradas y promueva el diálogo.

Creemos relevante que todos los actores de nuestra comunidad, alumnos, familias, profesores, funcionarios, sacerdotes y directivos promuevan la reflexión amplia, poniendo en la mesa la construcción de acuerdos y la diversidad de miradas. Es relevante tomar conciencia como colegio de que la realidad nacional la construimos entre todos.

Como signo, volviendo de las manifestaciones, pusimos a la Mater en el centro, reflexionamos en conjunto y celebramos una Misa por la paz, ya que creemos que ésta es el único camino posible.

Refiriéndose a nuestra manera de ser protagonistas en la sociedad, el PJK señalaba: «Con la mano en el pulso del tiempo y el oído en el corazón de Dios». Hoy, más que nunca, necesitamos estar atentos a lo que está sucediendo en nuestra sociedad, y creer que es justamente ahí donde Dios nos está invitando a responder.

Le pedimos al Señor que cambie nuestro corazón de piedra, donde se pueden anidar todo tipo de violencia (juicios, descalificaciones, indiferencia) y nos regale un corazón de carne que sea capaz de amar, dialogar, salir al encuentro y buscar la justicia.